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February 3, 2026Fallo Flexgate en MacBook Pro 2017: Causas y Solución
Si la pantalla de tu MacBook Pro 2017 ha comenzado a mostrar una extraña iluminación en la parte inferior, como si fueran los focos de un escenario, o si directamente se apaga al abrir la tapa más allá de cierto ángulo, no estás solo. Has sido víctima del infame fallo Flexgate, un problema de diseño que ha afectado a miles de usuarios. La buena noticia es que no tienes que resignarte a comprar un equipo nuevo. Este problema tiene una solución clara y te vamos a explicar todo lo que necesitas saber.
¿Qué es Exactamente el Fallo Flexgate?
El término “Flexgate” se refiere a un fallo causado por el desgaste prematuro de los cables flexibles (flex) que conectan la pantalla del MacBook Pro con la placa base, situada en el cuerpo del ordenador. Estos cables pasan a través de la bisagra y, debido a un error de diseño, sufren un estrés excesivo cada vez que abres y cierras la tapa. Con el tiempo, este estrés provoca que se rompan.
Los síntomas más comunes del Flexgate son muy característicos y suelen aparecer de forma progresiva:
- Efecto “luz de escenario”: En las primeras etapas, verás una iluminación irregular y brillante en la parte inferior de la pantalla. Es el síntoma más icónico del problema.
- La pantalla solo funciona en ángulos cerrados: Es posible que la pantalla funcione perfectamente si abres la tapa solo unos 45 grados, pero al abrirla más, parpadea o se apaga por completo.
- Apagón total: En la fase final del fallo, la retroiluminación de la pantalla deja de funcionar por completo, dejando la pantalla en negro, aunque el ordenador siga encendido.
La Causa Raíz del Problema: Un Defecto de Diseño de Apple
Para entender por qué ocurre esto, debemos analizar el diseño interno de los MacBook Pro lanzados a partir de 2016. En su afán por crear portátiles cada vez más finos y ligeros, Apple tomó una decisión de ingeniería que resultó ser catastrófica.
El Cable Flex: Demasiado Corto y Frágil
El corazón del problema reside en un par de cables flexibles muy delgados. Apple diseñó estos cables con una longitud tan justa que, al abrir y cerrar la tapa del portátil, se tensan y se doblan repetidamente sobre la placa controladora de la pantalla. Este movimiento constante genera un desgaste por estrés repetitivo.
Imagina doblar un clip de metal una y otra vez en el mismo punto; eventualmente, se romperá. Lo mismo ocurre con estos cables. Con el uso normal a lo largo de uno o dos años, las finas pistas de cobre del interior del cable se quiebran, interrumpiendo la señal de la retroiluminación y causando los síntomas del Flexgate.
¿Por Qué el MacBook Pro 2017 es tan Afectado?
Aunque el problema se originó en los modelos de 2016, el MacBook Pro de 2017 utilizó un diseño prácticamente idéntico, heredando así el mismo defecto. Apple no corrigió este fallo hasta los modelos de 2018, en los que finalmente introdujo un cable flex unos 2 mm más largo. Ese pequeño aumento de longitud fue suficiente para aliviar la tensión y solucionar el problema de raíz, una admisión tácita del error de diseño original.
¿Cómo Sé si mi MacBook Pro 2017 Tiene Flexgate?
Si sospechas que tu equipo sufre de este mal, puedes hacer una sencilla autoevaluación. Presta atención a las siguientes señales:
- Observa la parte inferior de la pantalla: Enciende el portátil en una habitación con poca luz. ¿Notas una serie de luces verticales brillantes y desiguales en la base de la pantalla? Ese es el “efecto de luz de escenario” y es la prueba más clara.
- Realiza la “prueba del ángulo”: Con el ordenador encendido, abre la tapa muy lentamente. Observa si la pantalla parpadea o se apaga por completo al superar un ángulo de apertura de 45 a 90 grados. Si al volver a cerrar un poco la tapa la imagen regresa, has confirmado el diagnóstico.
- Busca el apagón completo: Si tu pantalla ya no se enciende en absoluto, pero escuchas el sonido de inicio o el teclado se ilumina, es muy probable que el cable flex se haya roto por completo.
Si tu MacBook Pro 2017 presenta uno o más de estos síntomas, es casi seguro que te enfrentas al Flexgate.
La Solución al Flexgate: Opciones de Reparación
Afortunadamente, este fallo no significa el fin de tu portátil. Tienes varias opciones para repararlo, aunque no todas son igual de recomendables.
Opción 1: Programa de Servicio Oficial (Descartada)
Apple reconoció el problema, pero solo para un modelo específico. Lanzó un “Programa de Servicio de Retroiluminación de la Pantalla” que cubría únicamente los MacBook Pro de 13 pulgadas de 2016. Lamentablemente, los modelos de 2017 (tanto de 13 como de 15 pulgadas) nunca fueron incluidos oficialmente, y el programa ya ha finalizado.
Opción 2: Reparación Fuera de Garantía en Apple
Puedes llevar tu equipo a una Apple Store o a un Servicio Técnico Autorizado. Sin embargo, prepárate para un presupuesto elevado. La política de Apple no es reparar el pequeño cable defectuoso, sino reemplazar el conjunto de la pantalla completo. Esta operación puede costar entre 500 y 800 euros, un precio desorbitado para un equipo de varios años.
Opción 3: Reparación en un Servicio Técnico Especializado (La Mejor Elección)
La solución más inteligente, económica y duradera es acudir a un servicio técnico de terceros especializado en reparaciones de Apple a nivel de componente. Estos talleres sí tienen la capacidad y el conocimiento para solucionar el problema de raíz. El procedimiento consiste en:
- Un técnico experto desmonta con cuidado el ensamblaje de la pantalla.
- Se identifica y se corta el cable flex dañado que es demasiado corto.
- Se suelda un nuevo cable flex, más largo y reforzado, que puentea la zona del fallo.
Esta reparación no solo arregla el problema actual, sino que previene que vuelva a ocurrir, ya que el nuevo cable tiene la longitud adecuada para no sufrir tensión. Las ventajas son enormes:
- Coste muy inferior: La reparación suele costar una fracción del precio que pide Apple, permitiéndote ahorrar cientos de euros.
- Solución permanente: Al corregir el defecto de diseño original, la reparación es mucho más fiable a largo plazo que un simple reemplazo por otra pieza con el mismo fallo.
- Ecológico y sostenible: Se repara una pieza diminuta en lugar de desechar una pantalla entera que, por lo demás, es perfectamente funcional.
Conclusión: No Des por Perdido tu MacBook Pro 2017
El fallo Flexgate es una gran frustración y un claro ejemplo de cómo una mala decisión de diseño puede afectar a miles de usuarios. Sin embargo, es importante que sepas que tiene una solución asequible y duradera. Ignora la costosa opción de reemplazar la pantalla completa y busca profesionales que sepan cómo reparar el componente específico.
No dejes que un cable de unos pocos céntimos te obligue a jubilar un portátil que todavía es potente y funcional. Investiga los servicios técnicos de confianza en tu zona especializados en reparaciones de Mac y pide un presupuesto. Darle una segunda vida a tu MacBook Pro 2017 es más fácil y económico de lo que piensas.


