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February 5, 2026Raspberry Pi 5: Cómo arrancar desde un NVMe por PCIe
La llegada de la Raspberry Pi 5 ha marcado un antes y un después, principalmente por una característica revolucionaria: su interfaz PCI Express (PCIe). Esta pequeña pero potente conexión abre la puerta a un rendimiento que antes era impensable, permitiéndonos conectar discos de estado sólido (SSD) NVMe directamente a la placa. Olvídate de los cuellos de botella de las tarjetas microSD o de los discos USB; arrancar tu sistema operativo desde un NVMe por PCIe es la actualización definitiva para transformar tu Raspberry Pi 5 en una máquina sorprendentemente rápida y fiable.
En esta guía completa, te llevaremos paso a paso por todo el proceso. Desde los componentes que necesitas hasta la configuración final del software, descubrirás cómo liberar todo el potencial de tu miniordenador.
¿Por qué arrancar desde un NVMe? Las ventajas son claras
Si todavía te preguntas si merece la pena el cambio, la respuesta es un rotundo sí. Las mejoras no son sutiles, son un salto cuántico en la experiencia de usuario.
- Velocidad Extrema: Un SSD NVMe conectado por PCIe puede alcanzar velocidades de lectura/escritura de más de 800 MB/s en la Raspberry Pi 5. En comparación, una tarjeta microSD de alta gama rara vez supera los 80-90 MB/s, y un SSD por USB 3.0 se limita a unos 400-450 MB/s. Esto se traduce en arranques casi instantáneos, aplicaciones que se abren al momento y una compilación de software mucho más rápida.
- Fiabilidad y Durabilidad: Las tarjetas microSD no están diseñadas para las constantes operaciones de lectura y escritura de un sistema operativo. Con el tiempo, tienden a corromperse y fallar. Los SSD NVMe están construidos para soportar cargas de trabajo intensivas durante años, lo que los hace ideales para servidores domésticos, bases de datos o cualquier aplicación que se ejecute 24/7.
- Respuesta General del Sistema: La baja latencia de la conexión PCIe hace que todo el sistema se sienta increíblemente fluido. La navegación web, la multitarea y la gestión de archivos pesados dejan de ser una tarea tediosa para convertirse en una experiencia ágil y sin esperas.
- Liberación de Puertos USB: Al utilizar la conexión PCIe interna, dejas libres los valiosos puertos USB 3.0 para otros periféricos de alta velocidad como discos externos, cámaras o capturadoras de vídeo.
Requisitos: ¿Qué necesitas para empezar?
Antes de sumergirnos en la configuración, asegúrate de tener todo el hardware y software necesario a mano.
- Una Raspberry Pi 5: El corazón de nuestro proyecto.
- Fuente de alimentación oficial de 5V/5A: Este punto es crucial. Un SSD NVMe consume energía adicional y una fuente de alimentación insuficiente puede causar inestabilidad, corrupción de datos o que el disco ni siquiera sea detectado. No escatimes en esto.
- Un disco SSD NVMe (M.2 Key-M): Asegúrate de que sea un disco NVMe y no un SSD M.2 SATA, ya que no son compatibles. La mayoría de los discos de 2280, 2242 o 2230 funcionarán.
- Un “HAT” o placa de expansión PCIe para NVMe: La Raspberry Pi 5 no tiene una ranura M.2 nativa. Necesitarás una placa de expansión como el Pimoroni NVMe Base o el Pineberry Pi HatDrive! para conectar el disco.
- Una tarjeta microSD: La necesitaremos para la configuración inicial del sistema y para clonarlo al nuevo disco NVMe. Con una de 16 GB es suficiente.
- Un ordenador: Para descargar el sistema operativo y flashear tanto la microSD como, posteriormente, el NVMe.
Guía Paso a Paso para Configurar el Arranque NVMe
Con todos los componentes listos, es hora de ponerse manos a la obra. Sigue estos pasos con atención para garantizar una transición exitosa.
Paso 1: Preparación Inicial y Actualización del Sistema
Primero, vamos a arrancar la Raspberry Pi 5 de la forma tradicional, desde la tarjeta microSD.
- Instala la última versión de Raspberry Pi OS (Bookworm) de 64 bits en tu tarjeta microSD usando la herramienta oficial Raspberry Pi Imager.
- Inserta la microSD en la Pi, conecta el teclado, ratón y monitor, y enciéndela. Completa el asistente de configuración inicial.
- Una vez en el escritorio, abre una terminal y actualiza completamente el sistema. Esto es vital para asegurar que tienes el firmware y el bootloader más recientes, que incluyen las mejoras para el soporte PCIe.
- Ejecuta los siguientes comandos:
sudo apt update
sudo apt full-upgrade -y - Una vez finalizado, reinicia el sistema con
sudo reboot.
Paso 2: Habilitar el Puerto PCIe
Por defecto, el puerto PCIe de la Raspberry Pi 5 no está activado para maximizar la compatibilidad con ciertos periféricos. Debemos activarlo manualmente.
- Apaga la Raspberry Pi y desconéctala de la corriente.
- Instala físicamente tu HAT NVMe y el disco SSD siguiendo las instrucciones del fabricante del HAT. Asegúrate de que todo esté bien conectado.
- Vuelve a encender la Pi (todavía arrancando desde la microSD).
- Abre una terminal y edita el archivo de configuración del firmware:
sudo nano /boot/firmware/config.txt - Ve al final del archivo y añade la siguiente línea para activar el PCIe a su máxima velocidad (Gen 3.0):
dtparam=pciex1_gen=3 - Guarda el archivo (
Ctrl+O,Enter) y sal del editor (Ctrl+X). - Reinicia de nuevo con
sudo reboot.
Paso 3: Clonar el Sistema Operativo al NVMe
Con el sistema actualizado y el PCIe activado, la Raspberry Pi ya debería detectar el disco NVMe. Ahora, vamos a copiar nuestro sistema operativo de la microSD al nuevo disco.
- Una vez reiniciada, abre la herramienta Raspberry Pi Imager que encontrarás en el menú “Accesorios”.
- Haz clic en “Choose OS” y selecciona la opción “Copy OS”.
- En “From drive”, selecciona tu tarjeta microSD (probablemente
/dev/mmcblk0). - En “To drive”, selecciona tu nuevo disco NVMe (debería aparecer como algo similar a
/dev/nvme0n1). - ¡ATENCIÓN! Este proceso borrará todos los datos del disco NVMe. Asegúrate de haber seleccionado los discos correctos y haz clic en “Start”.
- El proceso tardará unos minutos. Una vez finalizado, cierra la herramienta.
Paso 4: Cambiar el Orden de Arranque
El último paso es decirle a la Raspberry Pi que intente arrancar desde el disco PCIe antes que desde la tarjeta microSD.
- Abre una terminal y ejecuta el siguiente comando para editar la configuración de la EEPROM:
sudo rpi-eeprom-config --edit - Busca la línea que empieza por
BOOT_ORDER. Queremos que el orden de prioridad sea: 1º PCIe, 2º microSD, 3º USB. - Modifica la línea para que quede así:
BOOT_ORDER=0xf416 - Este código se lee de derecha a izquierda: intenta arrancar desde NVMe (6), si falla, intenta con SD Card (1), si también falla, prueba con USB (4). La
fal final es un reinicio del ciclo. - Guarda el archivo (
Ctrl+O,Enter) y sal (Ctrl+X). - Reinicia el sistema una última vez desde la terminal:
sudo reboot.
Paso 5: La Prueba Final
Es el momento de la verdad. Una vez que el sistema se haya reiniciado completamente:
- Apaga la Raspberry Pi de forma segura:
sudo shutdown now. - Desconecta la fuente de alimentación.
- Retira la tarjeta microSD.
- Vuelve a conectar la alimentación y enciende tu Raspberry Pi 5.
Si todo ha ido bien, tu Raspberry Pi 5 arrancará directamente desde el rapidísimo disco NVMe. Puedes verificarlo abriendo una terminal y ejecutando df -h. Deberías ver que la partición raíz (/) está montada en algo como /dev/nvme0n1p2.
Conclusión: Un Salto Cuántico en Rendimiento
¡Felicidades! Has completado con éxito una de las mejoras más impactantes que puedes hacerle a tu Raspberry Pi 5. Al arrancar desde un SSD NVMe a través de PCIe, no solo has aumentado drásticamente la velocidad de almacenamiento, sino que has transformado tu dispositivo en una plataforma mucho más robusta y capaz, lista para enfrentarse a proyectos más exigentes como un servidor NAS, un centro multimedia de alta definición o incluso un entorno de desarrollo de escritorio sorprendentemente competente.
El proceso puede parecer técnico, pero siguiendo esta guía paso a paso, has desbloqueado un nuevo nivel de rendimiento. Ahora es el momento de disfrutar de una Raspberry Pi más rápida, fiable y potente que nunca.


