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La llegada de la Raspberry Pi 5 ha supuesto una revolución para los entusiastas de la computación compacta, y una de sus características más esperadas es, sin duda, su puerto PCIe. Esta interfaz abre la puerta a un rendimiento sin precedentes, permitiendo conectar periféricos de alta velocidad. El más destacado de ellos es el almacenamiento SSD NVMe, que deja atrás las limitaciones de las tarjetas microSD y los discos USB.
Si quieres exprimir al máximo tu nueva placa y llevar su velocidad a otro nivel, has llegado al lugar correcto. En esta guía completa te mostraremos, paso a paso, cómo instalar y arrancar tu Raspberry Pi 5 desde un SSD NVMe, transformando tu experiencia de uso de forma radical.
¿Por Qué Instalar un SSD NVMe en tu Raspberry Pi 5?
Puede que te preguntes si el esfuerzo merece la pena. La respuesta es un rotundo sí. Abandonar la tarjeta microSD en favor de un SSD NVMe conectado por PCIe ofrece ventajas transformadoras que notarás desde el primer segundo.
- Velocidad de Vértigo: La diferencia es abismal. Hablamos de velocidades de lectura y escritura que pueden superar los 800 MB/s, en comparación con los 50-80 MB/s de una tarjeta microSD de alta gama. Esto se traduce en un arranque del sistema en segundos, aplicaciones que se abren al instante y una gestión de archivos mucho más fluida.
- Fiabilidad y Durabilidad Superior: Las tarjetas microSD tienen un número limitado de ciclos de escritura y son propensas a la corrupción de datos, especialmente en aplicaciones con mucha E/S (Entrada/Salida). Un SSD está diseñado para un uso intensivo y ofrece una vida útil mucho más larga y fiable.
- Rendimiento en Aplicaciones Exigentes: Si usas tu Raspberry Pi como servidor web, base de datos, centro multimedia con Plex o para cualquier tarea que requiera un acceso constante al disco, el SSD NVMe eliminará los cuellos de botella y proporcionará una experiencia estable y sin interrupciones.
- Mayor Capacidad a tu Alcance: Expande fácilmente tu almacenamiento con SSDs de gran capacidad (500 GB, 1 TB o más) a precios cada vez más competitivos, algo impensable con las tarjetas microSD.
Componentes Necesarios para la Instalación
Antes de empezar, asegúrate de tener todo el material a mano. La elección del adaptador es clave para el éxito del montaje.
- Raspberry Pi 5: El cerebro de la operación.
- Unidad SSD NVMe M.2: Asegúrate de que sea compatible con el formato de tu adaptador (los más comunes son 2280, 2242 o 2230).
- Adaptador PCIe a M.2 (HAT): Es el componente esencial que conecta el SSD a la Pi. Algunas opciones populares son el Raspberry Pi M.2 HAT+ oficial, el Pimoroni NVMe Base o las soluciones de Pineberry Pi.
- Cable FPC PCIe: Este pequeño cable plano conecta el puerto PCIe de la Pi 5 con el HAT. Suele venir incluido con el adaptador.
- Fuente de Alimentación Oficial de 27W (5V/5A): Con un periférico de alto consumo como un SSD, es imprescindible usar la fuente de alimentación oficial para garantizar un suministro de energía estable.
- Tarjeta microSD (solo para la configuración inicial): Necesitarás una para instalar el sistema operativo y configurar la Pi para que reconozca el SSD.
Guía de Instalación Paso a Paso
Con todos los componentes listos, es hora de ponerse manos a la obra. Sigue estos pasos con atención para garantizar una instalación correcta.
Paso 1: Ensamblaje del Hardware
La seguridad es lo primero. Asegúrate de que tu Raspberry Pi 5 esté completamente desconectada de la corriente antes de manipularla.
- Conecta el cable FPC: Localiza el conector PCIe en la Raspberry Pi 5 (es un pequeño conector situado cerca del puerto de alimentación). Levanta con cuidado la pestaña de plástico negro, inserta el cable FPC con los contactos hacia abajo y cierra la pestaña para asegurarlo.
- Conecta el cable al HAT: Realiza la misma operación en el conector del adaptador M.2 HAT.
- Instala el SSD NVMe: Inserta la unidad SSD en la ranura M.2 del HAT en un ángulo de unos 30 grados. Presiónala suavemente hacia abajo y fíjalo con el tornillo o el sistema de retención que incluya tu adaptador.
- Monta el HAT: Utiliza los separadores de latón (standoffs) que vienen con el HAT para montarlo de forma segura sobre tu Raspberry Pi 5, asegurándote de que no haya contacto entre los componentes.
Paso 2: Configuración del Sistema Operativo
Para que la Pi 5 reconozca el puerto PCIe al arrancar, necesitamos hacer un pequeño ajuste en su configuración interna (EEPROM).
- Arranca tu Raspberry Pi 5 desde la tarjeta microSD con Raspberry Pi OS.
- Abre una ventana de terminal.
- Ejecuta el siguiente comando para editar el archivo de configuración de la EEPROM:
sudo rpi-eeprom-config --edit - Dentro del editor de texto que se abrirá, añade la siguiente línea al final del archivo:
PCIE_PROBE=1 - Guarda los cambios (Ctrl+O, Enter) y sal del editor (Ctrl+X).
- Reinicia tu Raspberry Pi para que los cambios surtan efecto:
sudo reboot
Paso 3: Clonar el Sistema a la Unidad SSD
Una vez reiniciada, la Pi ya debería detectar el SSD. El siguiente paso es transferir el sistema operativo de la tarjeta microSD al nuevo disco para poder arrancar desde él.
- Con el sistema ya iniciado, verifica que el SSD es reconocido. Abre el terminal y escribe
lsblk. Deberías ver un dispositivo llamado algo comonvme0n1en la lista. - La forma más sencilla de clonar el sistema es usando la herramienta integrada Raspberry Pi Imager. Si no la tienes, instálala con
sudo apt install rpi-imager. - Abre la aplicación “Imager” desde el menú de accesorios.
- En “Choose OS”, selecciona “Copy existing OS”.
- En “Choose Storage”, selecciona tu unidad SSD NVMe.
- Haz clic en “Write” y confirma la operación. El proceso tardará unos minutos en completarse.
Paso 4: Arrancar Directamente desde el SSD NVMe
¡Este es el momento de la verdad! Una vez finalizada la clonación, es hora de hacer que tu Pi arranque desde su nuevo y veloz almacenamiento.
- Apaga completamente tu Raspberry Pi:
sudo shutdown now - Desconecta la fuente de alimentación.
- MUY IMPORTANTE: Retira la tarjeta microSD de la ranura.
- Vuelve a conectar la fuente de alimentación.
Tu Raspberry Pi 5 debería arrancar ahora directamente desde el SSD NVMe. Notarás inmediatamente la increíble mejora en el tiempo de arranque y la fluidez general del sistema.
Conclusión: Una Nueva Dimensión de Rendimiento
Felicidades. Has desbloqueado el verdadero potencial de tu Raspberry Pi 5. La instalación de un SSD NVMe a través de PCIe no es solo una mejora; es una transformación completa que convierte a esta pequeña placa en un ordenador de escritorio o un servidor mucho más capaz y fiable.
Aunque el proceso requiere seguir varios pasos, el resultado final bien vale el esfuerzo. Disfruta de un sistema operativo que vuela, aplicaciones que responden al instante y la tranquilidad de tener un almacenamiento robusto y duradero. ¡Bienvenido a la nueva era del rendimiento en Raspberry Pi


